HENRI MATISSE

Henri Émile Benoît Matisse (Le Cateau-Cambrésis, 31 de diciembre de 1869-Niza, 3 de noviembre de 1954) fue un pintor francés conocido por su uso del color y por su empleo original y fluido del dibujo.
Las pinturas realizadas en la báscula de Almenara de Tormes son la interpretación de dos piezas de su última etapa, cuando ya su pulso era débil, y utilizó el recorte con tijeras para seguir creando. En la parte frontal se sitúa la pieza ‘The Sheaf’, creada en 1953 y que es parte de la colección de la Universidad de California (Los Angeles. Hammer Museum). En la parte lateral La perruche et la sirène de 1952 (Stedelijk Museum, Amsterdam (Países Bajos)). La técnica utilizada en ambas es pinturas gouache en papel blanco y luego recortadas creando la forma para después pegarlas en formatos de grandes dimensiones.
Matisse se caracteriza por el manejo de un lenguaje pictórico basado en el uso libre del color, con vigor expresivo y rechazando la imitación de la naturaleza.
Su revolucionario uso del color cambió la pintura y encabezó una de las primeras vanguardias: el fauvismo, del que acabaría evolucionando hacia un arte personal e inclasificable.
Su infancia fue poco inspiradora: «En mi pueblo si había un árbol en el camino lo arrancaban, porque arrojaba sombra a cuatro plantas de remolacha». Su padre le llegó a pegar un par de palizas cuando lo sorprendía dibujando «tonterías». Así que el joven Matisse se marchó a París y se licenció en Derecho, llegando a trabajar brevemente como abogado, pero en 1889 le entró «la fiebre» de estudiar arte. ”¡Te “vas a morir de hambre!, ¿Me oyes, Henri…? ¡Es una carrera para vagabundos…!”, gritó su padre. El hombre ni se imaginó que su hijo sería uno de los artistas más ricos y apreciados de Francia.
Después de trabajar como abogado y haciendo caso a su voluntad entró en el taller del pintor Carrière. Con el cambio de siglo, tuvo contacto con André Derain y, a través de él, con Maurice Vlaminck. Su lenguaje evolucionó, influido por pintores postimpresionistas, como Paul Signac, Paul Cézanne, Paul Gauguin y Vincent van Gogh, hacia una nueva expresión subjetiva de la realidad basada en una concepción del color, liberado de cualquier tipo de función descriptiva. Los tres expusieron en el Salon d’Automne de 1905, donde el crítico Louis Vauxcelles les denominó fauves(salvajes), nombre con el que a partir de entonces se conocería al grupo. La utilización del color muy contrastado y la influencia de la escultura africana son característicos de estos años. A partir de la década de 1920 se impone en su obra una serena sensualidad y una mirada a la tradición en la que lo ornamental va cobrando una mayor presencia. Su credo artístico, que se diversificó en las múltiples técnicas como escultura, litografía, cerámica o pintura, fue resumido en su escrito Notes d’un peintre, de 1908.
La fama de Matisse fue creciendo desde finales de la primera década del siglo, así como el interés de coleccionistas y marchantes, entre los que hay que destacar a los hermanos Leo y Gertrude Stein, así como a los rusos Morosov y Shchukin, para quien realizó entre 1909 y 1910 los paneles de La Danza y La Música (San Petersburgo, Museo del Ermitage).
Desde los años veinte vivió entre París y Niza, y a partir de 1943 en Saint-Paul de Vence, en donde realizó la decoración de la Capilla del Rosario (1948-1951), una de sus obras de encargo más importantes.
Pasó los últimos años de su vida produciendo desde una silla. En 1941, tras un cáncer de colon y una serie de operaciones quirúrgicas, la fragilidad general que experimenta lo obliga a pasar sus días con el apoyo de una silla de ruedas, desde donde se las ingenia para continuar con lo que llamaba ‘pintura con tijeras’. Se tratan así de collages (también referidos como cut-outs en inglés o gouaches découpées en francés) hechos con recortes de hojas de papel blanco pintadas con gouache, creando sobre todo obras de grandes dimensiones. El colorido de las piezas contrasta con el contexto internacional de la Segunda Guerra y la situación personal del artista, los temas representados en los collages son igualmente joviales y coloristas.
Junto con Picasso, fue un artista muy cotizado tanto en vida como después de su muerte del siglo XX. Sus obras y su historia son objeto de estudio en las disciplinas artísticas de todas las universidades del mundo.



